miércoles, 18 de marzo de 2009

FOTO DE PATIO

Acabo de ver por casualidad la foto de un grupo de ex-alumnas del Niño Jesús. Muchos años después. Después de terminar los estudios, después de casarse, después de unas tener hijos, después de separarse otras, después incluso de alguna ausencia eterna, después de casi todo... Y a pesar de no haber visto la foto original, tomada muchos años atrás en el mismo patio, puedo imaginarla. Las canastas de baloncesto y los balcones son los mismos, la formación idéntica: delante unas pocas en cuclillas, detrás las bajitas y al final del todo las más altas. Todas sonrientes. Nada ha cambiado, pero ya nada es igual. Todos los átomos han modificado su posición o se han extinguido.

Entre todas las caras sonrientes se puede adivinar quién representaba cada papel en clase, hace más de treinta años: la carismática, la envidiosa, el blanco de todas las bromas crueles, la engreída, la niña de papá, la macarrita, la empollona... La vida va poniendo a cada uno en su sitio, pero a veces tarda demasiado en cumplir este cometido y además quién tuvo, retuvo.

Se trata de una foto de celebración, pero no puede evitar destilar un vaho de nostalgia como todas las fotos de escuela. Se entrevén sueños frustrados, promesas incumplidas, potenciales desperdiciados, pero también alguna que otra sorpresa protagonizada por patitos que tornaron en cisnes de belleza infinita y no pocos insospechados logros conseguidos tras arduos esfuerzos. La vida, en fin
.

1 comentario:

BIPOLAR dijo...

la vida en fin..

"el blanco de todas las bromas crueles":
Llevamos dos años reuniéndonos antiguas alumnas del colegio. Aunque somos muy pocas, es bastante recomendable. Sin embargo, en una de las cenas me enteré de que una persona no quería venir porque lo pasó muy mal por la crueldad con que fue tratada. No quería saber nada del conjunto. A pesar de conocer su carácter extremadamente tímido, jamás conocí de los mensajitos que se le enviaban, ni de la burla a la que era sometida.
Y me aflige.