viernes, 18 de diciembre de 2009

HAY DIAS

Hay días y días. Hay días que no cierro la boca ni en la ducha, no hay quién me haga callar, pero se ve que ya voy para cuarentón y tengo que empezar a dosificar mis fuerzas. Hay días y días. Hay días que cogería boli y papel y no pararía de garabatear palabras hasta quedar exhausto. Hoy es uno de esos días. A pesar de repetirme y aburrirme a mi mismo. Vomitando letras. Pena que por el entorno y las circunstancias tenga que sustituir al Bic de toda la vida por el aséptico teclado. Sin decir nada ni intentarlo, solo por meter ruido, como mera actividad física, como terapia o como entretenimiento, o como que se yo. Podría escribir,escribir, escribir y no parar hasta que me doliesen las yemas, hasta ver borrosas las teclas. Escribir sin propósito, sin pensar lo que escribo, dejando resbalar los dedos, regodeandome en los montones formados, sin prestar atención a la ortografía, ni a la síntesis, ni al formato. Sin que prime la forma sobre el fondo ni viceversa. Sin ningún sentido. Palabra tras palabra, encadenándolas para formar frases y estas a su vez párrafos. Tratando de obligar a la mente a descansar, a amordazar los pensamientos y dejar fluir las palabras huecas de sentido, sin ideas, solo la carcasa. Las palabras mágicas y comandantes en jefe de la comunicación, degradadas a simples soldados rasos sin misión, sin arte ni parte. Vagando despistadas por la blancura nevada del documento de word, convertido en campo de batalla sin mapa ni coordenadas. ¿Releer lo escrito?, ¿para que? si no es importante, porque ni dice nada ni lo pretende. Continuar así mientras me apetezca, durante un rato, media hora o media vida. Y de golpe y porrazo saber que ya terminé, que se acabó.


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1 comentario:

BIPOLAR dijo...

¿se me pasó un relato tan espectacular?

debes continuar