viernes, 9 de octubre de 2009

LA ISLA NO, POR FAVOR

En Burgos no llegamos a los 180.000 habitantes. Digo yo , desde mi ignorancia, que no tiene que ser tan difícil gestionar un Ayuntamiento de este tamaño... (que harían sino ciudades como Barcelona, Madrid, Valencia o Sevilla). Sin embargo desde que tengo uso de razón no recuerdo ni una sola corporación municipal que haya hecho algo realmente provechoso y destacable por la mejora o el desarrollo de la ciudad. Unos tiran los trastos a la cabeza de los otros y estos se defienden de los primeros. Unos aprueban un proyecto y los otros cuando llegan al poder lo paralizan, cosa que cuatro años más tarde se repetirá en sentido inverso.
Eso si: unos remodelamos la Plaza Mayor, y otros - o los mismos - la volvemos a remodelar, y en un par de añitos la levantamos de nuevo pero manteniendo las goteras del parking que ya forman parte de la memoria colectiva. Peatonalizamos el centro histórico y lo volvemos a peatonalizar un año más tarde porque la mitad del empedrado castañea, y seis meses después nos damos cuenta que seria conveniente cambiar unas tuberías y hala: otra vez despanzurramos las calles, que total es dinero público del que brota de los chopos. Mientras en los alrededores del G-3 o Fuentecillas no se ha visto jamás un jardinero ni un barrendero y tiene que ser la maleza la que acabe por esconder los palés de obra abandonados en los parques infantiles, en la zona peatonal cambiamos las florecitas de los macro tiestos todos los jueves, para que se marchiten antes de cumplir la semana. Pero para pasar la manguera y quitar los restos y olores del botellón en la Flora y en las Llanas no nos da (no se si la cabeza o el presupuesto), los remilgados turistas que quieren ver la trasera de la Catedral y se quejan de tener que caminar entre olores nauseabundos, esquivando cachis vacíos, mientras intentan no perder una sandalia en el suelo pegajoso, que se jodan, que no sean tan tiquismiquis, o que se conformen con la puerta principal y ya está. Se ve que lo hemos destinado casi todo a pintar y repintar el paso de cebra de la Avenida del Cid nº 9, que de tanta capa sobre capa ya tiene casi la misma altura del bordillo...
¡Anda coño! pero si aún nos sobra dinero... venga dale, encargame tres o cuatro horripilantes paneles luminosos con algún ñoño mensaje paternalista del Excmo. a la empresa esa gabacha, que todavía nos dará para hormigonar una zona de Fuentes Blancas y plantar una ridicula pista de baloncesto (que chico, todas las de la ciudad, y mira que hay de sobra, están siempre vacías). La faena es que no nos va a llegar para iluminar los escasos 1.500 metros de paseo que va por detrás del camping, pues nada: los que van por allí a caminar, correr o montar en bici, que se pongan de acuerdo y hagan una liguilla tipo NBA.
¡ y !, todo esto no es nada, acabo de tener la idea de las ideas, la madre de todas las obras: ¿y si asfaltamos -¿de donde me vendra a mi ese fijación por el hormigón y el asfalto...?- uno de los parques más románticos y bonitos de Burgos? . Decimos que es una remodelación, que no una reforma, que eso siempre suena bien y ya esta: ¡Que se joda La Isla!

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1 comentario:

PENELOPE dijo...

Buenos días, KOKYCID:

No vayamos de pobres, por favor. Nada de asfaltar ni hormigonar: embaldosar.
"Embaldosemos": La Quinta, Fuentes Blancas, la subida a La Cartuja, el Castillo, El Parral y La Isla.
Que se vea nuestra evolución.

Saludos. Gelu